Ya vienen golpeados por el factor local: la dinámica de la pérdida de reservas por USD6.000 M en el primer trimestre
Por Mariano Cuparo Ortiz
En medio de la incertidumbre cambiaria que dejó la caída de las reservas, un viento externo amenaza con generar algo más de volatilidad en los mercados locales: el miércoles el mundo se sentó a ver al presidente de EE.UU. Donald Trump elevar los aranceles a las importaciones desde todo el planeta. Para Argentina, implicará una suba de más de 8 puntos hasta una tarifa del 10%, lo que deja la promesa de un posible efecto contractivo en las exportaciones. La reacción de los mercados encontrará al país algo más frágil por las volatilidades recientes. Por otro lado, la baja de los commodities y una potencial devaluación de los emergentes podrán sumar presiones cambiarias.
Tal como adelantó el asesor económico jefe de Adcap, Eduardo Levy Yeyati, “tras los anuncios, los futuros del S&P 500 cayeron 1,5% y los del Nasdaq 100, 2%. En particular, sufrieron las acciones de automotrices como Ford, GM, Tesla y Stellantis. El petróleo también bajó, pero los futuros de gasolina subieron casi 2%, por temores sobre oferta y transporte”. Además, a 40 minutos de la apertura de la jornada del 3 de abril en la Bolsa de Japón, se viene registrando una baja del 2,9%
Acerca de cómo podrá impactar en el corto y mediano plazo a nivel local, el analista financiero Christian Buteler señaló: “Argentina venía sorteando lo que pasaba a nivel mundial, pero en las últimas semanas entró en volatilidad y entonces pega más fuerte lo que pueda suceder afuera. Y además tenemos que ver el impacto nuestro propiamente dicho. Los aranceles pueden afectar a las exportaciones y, por ende, al ingreso de dólares. Habrá que ver qué empresas pueden quedar afuera. Y también está el impacto macro: ¿A cuántas exportaciones puede dañar?”
Coincidió el analista de mercado Gustavo Ber: “Los anuncios dejan inicialmente una lectura de tono duro por parte de Trump en su estrategia de aranceles, lo cual fue debilitando a las acciones en el after hours. Se podría extender el clima de mayor volatilidad y cautela global, lo cual condicionaría la marcha de los activos domésticos, toda vez que han venido ganando correlación con el clima externo, más allá de las amigables señales recientes del FMI, a la espera de las precisiones técnicas sobre el régimen cambiario”.
Aunque hace algunos meses el apoyo generalizado de los mercados permitía moderar el impacto local de una baja de las bolsas globales, en las últimas semanas eso se modificó, tras la fuerte caída de las reservas del BCRA, que totalizó USD6.088 millones en lo que va del año y USD2.666 M en las últimas tres semanas. El atraso cambiario, el pago de deuda externa, pero sobre todo la reversión del carry trade, que, por la expectativa de que por falta de dólares o imposición del FMI se rompería esa apreciación del peso, disparó un retraso en la liquidación de exportaciones, un adelanto de importaciones y el cierre de las posiciones short de los bancos, explicó el fenómeno.
El mercado olió debibilidad externa y desde entonces el Gobierno se esforzó por dar buenas noticias acerca de un rescate del FMI y otros organismos internacionales, por ahora con resultados escasos, aunque el martes hubo un freno al deterioro: el BCRA compró reservas por primera vez en tres semanas y los bonos dejaron de caer. En la previa, el riesgo país se disparó un 14,6% en esas mismas tres semanas, desde los 718 puntos hasta los 823 puntos actuales. La brecha cambiaria pasó del 13% al 20%. Y el futuro del dólar a octubre, indicador de la necesidad de cobertura del mercado, saltó un 7,7% desde una cotización esperada de $1.245 a una de $1.341.
Comentá la nota