La reunión “informal” del FMI no evitó una nueva caída de las reservas

La reunión “informal” del FMI no evitó una nueva caída de las reservas

El directorio del organismo mantuvo un encuentro con el staff técnico que sigue el caso argentino. Sigue el desarme de la bicicleta financiera.

 

Por: Randy Stagnaro

Mientras el directorio del Fondo Monetario Internacional mantenía la “reunión informal” con el equipo que lleva adelante el caso argentino este martes, la corrida cambiaria mantuvo el mismo vigor de las dos últimas semanas.

El Banco Central debió vender U$S 109 millones en el mercado de cambios (conocido como MULC) por la elevada demanda de divisas por parte de los privados. El resultado fue que las reservas del Banco Central cerraron en U$S 26.441 millones, U$S 185 millones menos que el viernes pasado.

Fuentes oficiales del FMI le dijeron a Tiempo que “el equipo técnico del Fondo está manteniendo consultas con el directorio ejecutivo”, en una definición que procuró sacar del foco el encuentro de este martes al presentar que las reuniones entre esas partes son un continuo

“Las conversaciones sobre un nuevo programa respaldado por el Fondo se encuentran avanzadas y en el marco de nuestros procesos internos habituales”, agregó la fuente, con lo que recalcó dos cosas: que se avanzó en las negociaciones entre el FMI y el gobierno de Javier Milei y que, sin embargo, aún restan dar pasos para completar ese proceso interno del FMI.

Adiós a la bicicleta

Los mercados operaron este día con un ojo puesto en esta reunión, anticipada el viernes pasado por la agencia Bloomberg. Pero el encuentro no logró torcer la tendencia a la demanda de dólares que viene de dos semanas atrás y que ya se comió U$S 1300 millones de las reservas del Banco Central.

Algunos analistas consideraron que la reunión del FMI tuvo sabor a poco. “Necesitamos que manden algo. Y el FMI manda la misma declaración protocolar de siempre”, dijo el analista financiero Christian Buteler en la red social X.

Esa necesidad surge de la demanda de dólares, que es la consecuencia de que los inversores están abandonando la bicicleta financiera que venían explotando desde enero de 2024 y que consiste en invertir en pesos porque la renta es mayor a la devaluación. Para consolidar el modelo, el gobierno elaboró un esquema de depreciación cambiaria fijo que promete que sostendrá en el tiempo: la devaluación del 1%, el llamado «crawling peg» en la jerga financiera y similar a la “tablita” de José Martínez de Hoz durante la dictadura de Videla.

Hay que decir que la “tablita” funciona como un esquema Ponzi, con salida constante de capital (los que logran retirar su inversión) y nuevos ingresos que superan a los anteriores. Cuando dejan de ingresar dólares, se hace insostenible y se hace evidente que el castillo de naipes se derrumba.

En estos días ingresan al esquema del dólar barato del gobierno menos dólares que los necesarios y salen más que los previstos. Algunos analistas ya consideran que se está en presencia de los últimos estertores de ese régimen cambiario y que los dólares del Fondo estarán acompañados de la imposición de un nuevo esquema. Se habla de bandas, con un dólar que cotizaría con un techo y un piso. También de la eliminación del dólar blend (el 20% de los ingresos por exportaciones que se pueden vender en el mercado financiero) y una cierta apertura del cepo cambiario.

La reunión “informal” entre el directorio y su staff técnico estuvo precedida por la decisión del gobierno francés de darle un respaldo público a su par argentino, incluida la charla telefónica directa entre los mandatarios Emmanuel Macron y Milei.

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