La incertidumbre generalizada por la suba de aranceles de EE.UU., la posibilidad de una recesión global y las propias dificultades de la economía local impactaron de lleno en las variables claves de los mercados
Por Mariano Cuparo Ortiz
Los mercados locales no encontraron tregua: tras el fuerte deterioro de los indicadores principales en las últimas semanas, a la luz de la sostenida caída de las reservas del BCRA y la falta de certezas acerca de qué cambios exigirá el FMI en la política cambiaria para corregir esa dinámica, ahora la suba de aranceles generalizada desde EE.UU. generó otro jueves negro para los bonos de la deuda soberana, con un riesgo país que dio otro salto del 4,8%, y el Merval, que bajó un 3,4% en línea con las Bolsas del mundo. El MEP y el CCL siguieron en alza, ensanchando la brecha cambiaria y el BCRA volvió a perder USD124 millones de las reservas.
El nivel local viene sufriendo en forma repetida, a veces por cuestiones propias, como la falta de dólares, y a veces por el impacto del escenario global. La suba de aranceles de EE.UU. a las importaciones que le llegan desde todas partes del mundo generó pánicos de cara a la posibilidad de una recesión generalizada. Aunque se descontaba que algo así podía ser anunciado por el presidente Donald Trump, todavía queda la incertidumbre acerca de cómo reaccionarán los otros países, principalmente China.
A eso se le sumará el impacto específico de la suba de aranceles sobre el país, que perderá competitividad en aquellos productos que EE.UU. pueda reemplazar con producción propia. Las exportaciones hacia allá totalizaron más de USD6.000 millones en 2024. Por otro lado, si algunos países pierden mercados, podrán intentar exportar sus productos al país, que está en un proceso de apertura comercial. Además, podrá impactar en una baja del precio de los commodities, lo que también tendrá efectos potenciales sobre las reservas.
De esa forma, el impacto sobre los mercados fue el esperado en la previa: hubo más volatilidad. El Merval sumó una baja del 3,4% (y del 4,3% medido en dólares), alineada con los magros resultados de Wall Street y Europa, y de esa forma en lo que va del 2025 ya anotó una caída del 10,4% (19,3% medido en dólares. Los bonos anotaron caídas de entre el 1% y el 1,5% y el riesgo país dio otro fuerte salto hasta cerrar en 872 puntos, cada vez más cerca de los 900 puntos y más lejos de los entre 300 y 400 puntos con los que el Gobierno podría empezar a ilusionarse con acceder de nuevo a los mercados de deuda. El dólar MEP saltó un 0,4% y el CCL un 1% (el equivalente a lo que sube el oficial en todo un mes, según la tablita del crawling peg), llevando a la brecha hasta el 20,6%.
Desde Epyca destacaron la incertidumbre imperante acerca de cómo estas medidas podrán impactar en una recesión global y de cómo podrá empeorar con la reacción de los principales afectados por la suba de aranceles. También una potencial devaluación de los socios comerciales podrá golpear a la economía local con una pérdida de competitividad que exacerbe el panorama de rojo de cuenta corriente que ya hace nueve meses viene generando presiones sobre las reservas. Aunque el blanqueo ayudó a financiar esa dinámica, en lo que va del 2025 la incertidumbre volvió a la economía local muy dependiente de un nuevo préstamo del FMI.
Epyca reseñó: "La pregunta para esos mercados financieros, ahora, es más bien qué hará China (y otros países, pero principalmente China) como respuesta. Como mínimo, las medidas de Trump elevan la probabilidad de una devaluación del yuan. ¿Se repetirá el escenario de 2018? Recordemos: entre enero y junio de ese año, Trump introdujo derechos de importación adicionales sobre paneles solares, electrodomésticos, acero y aluminio, comenzando por China y ampliándolos luego a la UE, Canadá y México. La respuesta china fue una devaluación del yuan que efectivamente generó una salida de capitales de los mercados emergentes".
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