El Gobierno debe cerrarlo y enviarlo al Board. El plazo entre una firma y la votación es un guiño político. El nerviosismo por el dólar sigue latente.
Por Eugenia Muzio
Con la aprobación del Congreso, Javier Milei prevé cerrar a mediados de abril el acuerdo técnico del nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Toto Caputo, en tanto, apura los trazos finos para cortar la incertidumbre sobre el dólar. A la vez, quiere hacerle un gesto al Board que debe aprobar el monto de los desembolsos.
El DNU aprobado no tiene un impacto directo en la negociación, más allá del "respaldo político amplio" que el organismo suele ponderar. Pero, ante la situación crítica por la que pasan las reservas internacionales, el Gobierno buscó acelerar el trámite legislativo, obligado por ley a realizarlo, para avanzar hacia la llegada de dinero fresco antes de terminar abril.
Las últimas cinco ruedas cambiarias fueron agitadas: el Banco Central vendió más de u$s1.000 millones para atender la demanda por cobertura, es decir, por la especulación de un salto cambiario; mientras que en el mercado de futuros los contratos a diciembre están por encima de los $1.300, lo que se traduce en una expectativa devaluatoria del 34%.
Distintas fuentes del sector privado ubican las reservas netas del BCRA entre los u$s9.000 y u$s10.000 millones.
¿Viaje al FMI? Los pasos a seguir
En el Palacio de Hacienda niegan que, por ahora, haya programado un viaje a Washington para cerrar en forma presencial las conversaciones. Fuentes oficiales consultadas por Letra P estimaron que parte del equipo económico, junto con el titular del Central, Santiago Bausili, podría estar presente en las reuniones de primavera del Fondo y del Banco Mundial, previstas entre el 21 y 26 de abril.
Santiago Bausili y Toto Caputo
NA
Los pasos formales a seguir, desde ahora, son:
Cierre del acuerdo preliminar sobre las condiciones técnicas del programa, llamado Staff Level Agreement (SLA).Redacción y firma del Memorándum de Políticas Económicas y Financieras. Es el corazón del acuerdo y contiene las metas fiscales, cambiaria y monetarias exigidas al Gobierno. Al mismo tiempo, está la elaboración del Memorándum Técnico de Entendimiento, que plasma aspectos tales como los mecanismos de medición del déficit fiscal o la acumulación de reservas.Elevación de ambos documentos al Board.Acuerdo: el tiempo y un gesto
Entre el SLA y el Directorio pueden pasar una o varias semanas. El tiempo transcurrido suele leerse como un gesto. En 2018, entre el pacto técnico del stand by por u$s45.000 millones que le otorgó el FMI a la gestión de Mauricio Macri y la aprobación de los países miembro, hubo 13 días.
En 2022, el EFF negociado con Martín Guzmán tuvo un bache de 22 días.
Una fuente del equipo económico señaló a Letra P que "por cortesía y coordinación es raro que se convoque a un Board del FMI con menos de dos semanas o diez días de anticipación. Se les entregan documentos largos y complejos que tienen que leer antes". Es decir, que una vez firmado el SLA, recién a fines de abril podrían reunirse los directores a votar a favor o en contra de los desembolsos.
Como viene contando Letra P, difícilmente el día de la votación ocurre algo inesperado. En las semanas previas, la negociación para dar el visto bueno a la plata fresca ya está hecha. Una vez votado el acuerdo, el primer dinero llegaría entre 24 y 48 horas después a las arcas del Central.
Qué pasará con el dólar
Por estas horas, la definición más importante es qué pasará con el dólar. El Fondo considera que la estrategia del crawling peg está terminada y es insostenible.
En varias ocasiones, la entidad pidió un tipo de cambio competitivo y aspira a que el esquema cambiario se parezca más a una flotación libre que a una política de movimientos semifijos como la vigente.
El objetivo final del organismo es que Argentina acumule reservas para pagar su deuda y un peso sobrevaluado desincentiva la producción nacional de bienes y servicios, alienta la importación y desalienta la exportación.
Milei y Caputo, en cambio, buscan sostener el dólar barato el mayor tiempo posible para evitar que cualquier avance se vuelque a los precios y arruinar el logro más destacado por la opinión pública: la desaceleración de la inflación. El faro son las elecciones de medio término.
El nerviosismo de los mercados continúa, en gran parte, por la contradicción de Caputo, quien el 7 de marzo afirmó que el monto del programa ya estaba acordado con el staff y 11 días después afirmó que esa suma no estaba cerrada.
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