Aunque resten confirmaciones respecto a la ejecución de la medida, el resultado podría revertir la balanza comercial y Argentina se vería expuesta a perder cientos de millones de dólares.
Por
RODRIGO NÚÑEZ
El arancel del 10% que impuso Estados Unidos afectaría principalmente a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Chubut, especialmente en sectores como hidrocarburos, agroexportaciones y manufacturas. Además, la medida pone en riesgo el superávit comercial de U$S 228 millones registrado en 2024. No obstante, dado que el país gobernador por Donald Trump manifestó su disposición a negociar, el impacto final dependerá de las medidas que efectivamente se implementen.
Un informe del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) realizó un análisis preliminar sobre el impacto que podría tener la aplicación de un arancel del 10% por parte de Estados Unidos en las exportaciones argentinas. Aún así, es importante destacar que el propio Secretario del Tesoro del país del Norte manifestó que el país está abierto a negociaciones, por lo que aún resta ver qué medidas se implementarán efectivamente y sobre qué ramas del aparato productivo.
Las implicancias del anuncio de Trump en Argentina
Estados Unidos se posiciona como el tercer destino de exportaciones argentinas, representando el 8,7% del total. Además, dentro del bloque de América del Norte, absorbe el 86,2% de los envíos argentinos. El intercambio comercial entre ambos países en diciembre de 2024 arrojó un superávit de U$S 75 millones para Argentina. Las exportaciones alcanzaron los U$S 611 millones, con un crecimiento interanual del 14,6%, mientras que las importaciones sumaron U$S 536 millones, con un aumento del 32,6% en comparación con el año anterior.
Los principales productos exportados a Estados Unidos fueron aceites crudos de petróleo (27%), oro no monetario (16%) y naftas (5%), concentrando en conjunto el 62,5% del total. Por otro lado, entre las principales importaciones se destacaron el gasóleo (gasoil) y productos químicos como el ácido fosfonometiliminodiacético.
Un arancel del 10% afectaría particularmente a sectores clave de las exportaciones argentinas. Entre los productos más expuestos se encuentran los aceites crudos de petróleo, con exportaciones por U$S 262 millones en diciembre y aproximadamente U$S 2.500 millones anuales, lo que representa el 38% de las exportaciones al país norteamericano. Este sector enfrentaría un alto riesgo de contracción.
El oro no monetario, con U$S 96 millones exportados en diciembre y alrededor de U$S 1.100 millones anuales, representa el 17% de los envíos y se encuentra en un nivel de riesgo medio. En el caso de las naftas (U$S 29 millones en diciembre y U$S 300 millones anuales) y las carnes bovinas (U$S 19 millones en diciembre y U$S 200 millones anuales), el impacto también sería alto.
En total, la reducción total de exportaciones argentinas podría ubicarse entre U$S 300 y U$S 900 millones anuales, lo que representaría una caída del 5% al 15% del total enviado a Estados Unidos. Como consecuencia, el superávit comercial de U$S 228 millones alcanzado en 2024 podría revertirse, generando un déficit. Lo anterior "probablemente pueda compensarse con un desvío de comercio hacia mercados alternativos como China, India o la Unión Europea, aunque con posibles descuentos debido a la sobreoferta de productos en esas regiones", apuntó el informe.
Las provincias más expuestas
Las provincias con mayor impacto por la imposición del arancel serían Buenos Aires, Santa Fe, Chubut y Córdoba. Buenos Aires, con exportaciones a Estados Unidos por aproximadamente 1.200 millones, sufriría pérdidas estimadas entre 100 y 200 millones, principalmente en sectores como la minería de oro, los frigoríficos y la exportación de combustibles.
Santa Fe, con exportaciones cercanas a los 800 millones, vería una caída de entre 80 y 150 millones debido al impacto en el aceite de soja y el biodiesel. En Chubut, donde los envíos alcanzan los 500 millones, la reducción proyectada oscila entre 50 y 100 millones, con un impacto directo en la inversión energética y la industria petrolera. Finalmente, Córdoba, con exportaciones de 400 millones en productos como maní, maíz y autopartes, podría experimentar pérdidas de entre 30 y 60 millones.
Desde el punto de vista social, Santa Fe y Córdoba enfrentarían riesgos en el empleo dentro de la agroindustria, particularmente en las plantas de crushing de soja. En Chubut, la caída en los ingresos por petróleo podría desalentar nuevas inversiones en el sector energético, mientras que en Buenos Aires se verían afectados los frigoríficos y la actividad minera.
Existen distintos escenarios según el alcance del arancel. Si solo se aplicara a productos manufacturados, la pérdida estimada se situaría entre 100 y 300 millones. En caso de un arancel generalizado, el impacto podría alcanzar los 500 a 900 millones. Sin embargo, si Argentina lograra negociar exenciones para productos estratégicos como el litio o el biodiesel, el efecto negativo sería más limitado.
"Para mitigar el impacto, será fundamental la coordinación entre el gobierno nacional y las provincias, fomentando la diversificación de mercados y brindando apoyo a las pymes exportadoras para que puedan adaptarse a este nuevo escenario. Pero sin dudas, también, una política comercial sin dogmas para aprovechar los nuevos escenarios, desafiantes, sin dudas", concluyó el informe.
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