Alerta por el "Día de la Liberación" de Trump y los efectos de una guerra comercial a gran escala

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Los anuncios llegan en mal momento para la Argentina, que pugna por consolidar su recuperación económica y dar pelea a la inflación

 

Por José Calero

Con un Producto Bruto de 28 billones de dólares, la primera economía mundial, Estados Unidos, se dispone a anunciar una controversial suba de aranceles que en la práctica lanzará una "guerra comercial" a gran escala, cuyo principal responsable será el presidente Donald Trump.

 

Los anuncios llegan en mal momento para la Argentina, que pugna por consolidar su recuperación económica y dar pelea a la inflación. Justamente, las medidas de Trump amenazan con generar más subas de precios y una caída en la actividad.

Los anuncios se producirán en momentos en que el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, prevén estar en Florida, donde el jefe de Estado argentino será premiado como paladín de la libertad. El evento al que Milei concurrirá el jueves será en Mar-a-Lago, donde será galardonado con un premio relacionado al "Make America Great Again", famoso eslogan de Trump. El mismo día, el Presidente emprenderá el vuelo de regreso a Buenos Aires.

El breve paso por Estados Unidos podría consolidarse la pretensión del gobierno argentino de que el apoyo inicial del FMI en el nuevo programa de respaldo se estire hasta los u$s10.000 millones. La titular del Fondo, Kristalina Georgieva, ya dijo que el desembolso inicial previsto rondará los u$s8.000 millones, pero la Argentina necesitaría más para levantar el cepo cambiario.

Incluso, legisladores norteamericanos quien que el gobierno de Trump avale un desembolso inicial de u$s15.000 millones para la Argentina, algo inédito, ya que representaría el 75% del paquete total que se aprobaría.

Guerra comercial y su impacto en la economía y los mercados

Con el argumento de que el mundo "se aprovecha" de Estados Unidos, Trump bautizó "Día de la Liberación" a este miércoles 2 de abril, cuando brindará detalles sobre la suba de aranceles que prometen afectar a todo el globo, y poner en marcha una disputa sin precedentes con China y Europa. Los anuncios se conocerán apenas cierren los mercados.

Los asesores de la Casa Blanca elaboraron una propuesta para imponer tarifas de alrededor del 20% a la mayoría de las importaciones a Estados Unidos.

Trump viene amagando con este tema casi desde que asumió, cuando anunció aranceles para las mercancías provenientes de China, Canadá y México. Luego fue flexibilizando algunas medidas hasta llegar a este 2 de abril, en que planearía hacer los anuncios definitivos.

Los detalles de la próxima ronda de impuestos a las importaciones aún son imprecisos, pero analistas advierten que su impacto se hará sentir en el mercado bursátil y la economía mundial.

Algunos expertos creen que el mundo puede caer en una recesión similar a la provocada por la debacle financiera del 2008.

Las medidas afectarían también a la Argentina, ya que se impondrían aranceles a la compra de aluminio y acero, que representan negocios por unos 600 millones de dólares anuales.

Pero lo más preocupante es que estas decisiones provocarían un renacimiento de la inflación en distintas partes del globo.

La mayoría de los análisis económicos indican que las familias estadounidenses promedio tendrían que absorber el costo de sus aranceles en forma de precios más altos y menores ingresos.

La economía caería casi de inmediato en una recesión que duraría más de un año, elevando la tasa de desempleo por encima del 7 %, según la calificadora Moody’s.

Asesores de la Casa Blanca estiman que, combinado con aranceles adicionales a sectores como las importaciones de autos y productos farmacéuticos, las medidas generarían más de 6.000 billones de dólares en nuevos ingresos federales y equivaldría al mayor aumento de impuestos en décadas.

Justamente la intención de Trump es achicar el enorme déficit fiscal de los Estados Unidos.

"El presidente anunciará un plan arancelario que revertirá las prácticas comerciales desleales que han perjudicado a este país durante décadas. Lo hace por el bien del trabajador estadounidense", dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Los impuestos a las importaciones, incluyendo aranceles "recíprocos", igualarían las tasas cobradas por otros países y justificarían otros subsidios. Trump ya hizo mención a imponer impuestos a la Unión Europea, Corea del Sur, Brasil y la India, entre otros países.

Con tono de epopeya, Trump dijo que "este será el comienzo del Día de la Liberación en Estados Unidos", y explicó: "Vamos a cobrar a los países por hacer negocios en nuestro país y por sacarnos nuestros empleos, nuestra riqueza, y muchas cosas que nos vienen sacando a lo largo de los años. Nos sacaron muchísimo, amigos y enemigos. Y, francamente, los amigos a menudo fueron mucho peores que los enemigos".

Tensión por una guerra comercial a la vuelta de la esquina

Ante esta ofensiva, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que Europa tiene un "plan sólido" para defenderse y le advirtió a Trump que "tiene el poder para contraatacar" los aranceles globales.

En ese sentido, la Comisión Europea anunció represalias contra las exportaciones estadounidenses a la UE por un valor de 26 mil millones de euros.

La funcionaria llamó a negociar, al recordar que la relación entre la UE y Estados Unidos "es la más grande y próspera del mundo en términos comerciales".

El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciará sus aranceles globales tras el cierre de la bolsa de valores en Wall Street, anunció este martes la Casa Blanca, en un contexto muy tenso por la posible respuesta de la Unión Europea (UE).

El evento, bautizado como "Make America Wealthy Again" ('Hacer a EE.UU. rico de nuevo') será devolverle a los demás países lo que le hacen a Estados Unidos, dijo Trump.

La idea es simple: Washington elevará sus aranceles sobre bienes y servicios extranjeros para igualar las barreras comerciales y fiscales -como el IVA europeo- que otras naciones imponen a los productos estadounidenses. "Si ellos nos cobran, nosotros les cobramos", ha repetido Trump en varias ocasiones.

Esos aranceles recíprocos podrían adoptar distintas formas. Por ejemplo, podrían establecerse diferentes gravámenes dependiendo del producto y su país de origen, o bien fijar un arancel para todas las importaciones de un país, calculando el promedio de lo que esa nación grava a productos estadounidenses.

Una de las opciones que Trump tiene sobre la mesa es la imposición de aranceles generalizados del 20% sobre la mayoría de las importaciones que llegan a Estados Unidos, algo que podría provocar fuertes turbulencias en los mercados financieros y desencadenar represalias de sus socios comerciales.

Aunque la Casa Blanca no lo ha confirmado, este miércoles también podrían entrar en vigor aranceles adicionales a México y Canadá, los principales socios comerciales de Estados Unidos.

Ya el 4 de marzo, Trump impuso aranceles del 25% a las importaciones de Canadá y México, pero estableció una moratoria de un mes para los productos de esos dos países cubiertos por el tratado de libre comercio T-MEC, que incluye desde productos agrícolas hasta partes de automóviles o ciertos tipos de maquinaria.

El sector automotriz afrontará sus propios aranceles esta semana, cuando en la medianoche del jueves- 3 de abril- entren en vigor gravámenes del 25% a todos los automóviles importados a Estados Unidos.

La Casa Blanca asegura que esta medida fomentará la manufactura nacional, aunque también podría provocar una subida de precios para los consumidores estadounidenses y perjudicar a los grandes fabricantes de automóviles de EE.UU. que dependen de las cadenas de suministro global.

Para intentar suavizar ese impacto sobre la industria automotriz estadounidense, Trump ha decidido que las partes de automóviles fabricadas en México y Canadá estarán exentas temporalmente de ese arancel, aunque se espera que la medida afecte fuertemente a países como Alemania, Japón o Corea del Sur.

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